jueves, 19 de marzo de 2009

No malgastemos la vida...


Nos acostumbramos a vivir en la casa y a no tener otra vista que no sea las ventanas.

Y porque no tiene vista, nos acostumbramos a no mirar hacia afuera.

Y porque no miramos hacia afuera, nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas.

Y porque no abrimos del todo las cortinas nos acostumbramos a encender más temprano la luz.

Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud.

Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde.

A tomar café o comer un sándwich corriendo porque estamos atrasados.


Nos acostumbramos a esperar el día entero y oír en el teléfono: "Hoy no puedo ir". "A ver cuando nos vemos" "La semana que viene nos juntamos".

A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.

A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.

A salir del trabajo o la escuela porque ya es la noche.

A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.

Si el trabajo esta complicado, nos consolamos pensando en el fin de semana.

Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, total siempre tenemos sueño atrasado.


Nos acostumbramos a ahorrar vida. Vida que poco a poco, igual se gasta, y por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.


Alguien dijo: "La muerte esta tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja". Así que a disfrutar y gastar sueños y sentimientos, sea cual sea tu ritmo de vida y ocupación…

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