martes, 13 de abril de 2010

El sabor de la sangre...

“Fernando estaba ayudando a Maria a lavar los platos, un vaso resbalo de las manos de Maria y en el intento de atajarlo, se rompió entre las manos cortándole el dedo pulgar, profiriendo un quejido, no muy fuerte, apenas un susurro, pero Fernando lo oyó y acudió  en su ayuda…

La llevo a la luz, examinó el dedo y para limpiar la herida, se inclino y la chupo; chupó su sangre como si hubiera sido propia, mientras con el dedo en la boca alzaba hacia ella los ojos, aquellos ojos castaños cuya mirada no sabia mantener…

Y entonces, apretándole el dedo herido, la besó en la boca, y ella sintió el sabor de su propia sangre en la saliva de él,  y se imaginó que circulaba por todo el cuerpo de  Fernando y volvía a ella limpia, pura,  como en una diálisis”


Inspirado en un texto que lei por ahi... XD

1 comentario:

Sole dijo...

Que forma sangrienta de demostrar amor.

Gusto Mucho!

Sole